¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué los médicos en el quirófano usan uniforme de color verde o azul pero no blanco?
15 abril, 2017
Show all

LAFAYETTE, FÁBRICA TEXTIL QUE PROTEGE EL AIRE

Las condiciones atmosféricas en Bogotá han cambiado debido al aumento en el número de fuentes de emisión de partículas que se realizan por chimenea en procesos industriales.

De acuerdo con la resolución 6982 de 2011 de la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotà, se establecen los límites máximos para emisiones atmosféricas provenientes de fuentes fijas de combustión externa.

Lafayette, consciente de su responsabilidad sobre la protección de la calidad del aire, ha realizado inversiones en equipos de generación de vapor que controlan la contaminación por debajo de los límites establecidos por la norma, manteniéndose siempre dentro de la línea de una combustión limpia.

Comprometidos con la sostenibilidad ambiental desde el principio

Hasta el año 2005 Lafayette operaba únicamente con calderas de gas natural para generar el vapor, pero buscando ser más competitiva para así conquistar más mercados internacionales, instala una caldera de carbón con todos los equipos de control necesarios para evitar la contaminación del medio ambiente, de tal manera que la adquiere con uno de los sistemas de control de combustión más tecnificados, con un multiciclón y un filtro de mangas para retener el material particulado,   permitiéndole así consumir uno de los combustibles de mayor abastecimiento en Colombia, el carbón mineral, encontrando otra opción para tener una producción tan limpia o más que el gas natural.

La norma de la Secretaría Distrital de Ambiente dicta que las emisiones a la atmòsfera deben estar en un máximo de 75 mg/m³ para el material particulado. El multiciclòn y el filtro de mangas de la caldera de carbòn reducen las partìculas a valores entre 20 y 30 mg/m³, estando muy por debajo del máximo establecido, emitiendo de manera importante más bajo incluso que las calderas de gas natural.

Control del dióxido de azufre

Todos los combustibles fósiles y minerales tienen un componente de azufre que al reaccionar con el oxígeno en la combustión forman el dióxido de azufre, un contaminante que sale a la atmòsfera en forma gaseosa y reacciona con el agua que se encuentra en esta, formando el àcido sulfúrico y dando origen a la lluvia ácida cuando el agua se precipita a la superficie de la Tierra.

Buscando reducir esta emisión, Lafayette incluyó en la caldera otro equipo de control, un lavador de gases. La norma exige un máximo de 350 mg/m³, sin embargo gracias a este equipo y otros procesos, estas emisiones fueron eliminadas casi al 100%.

Como ya lo dijimos, al lavar los gases de combustión el diòxido de azufre reacciona con el agua formando el ácido sulfúrico, de manera que esta agua es llevada nuevamente al vertimiento de agua industrial que viene de la tintorerìa con un pH entre 9 y 11, neutralizándolo y logrando un pH entre 6.5 y 7.5, cumpliendo con lo que exige la norma que es mantener el pH entre 5 y 9. Con este proceso estamos dando una solución ambiental integrada, pues estamos arreglando un problema en las emisiones atmosféricas y otro problema en el vertimiento industrial. Posteriormente esta agua la llevamos a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR, donde la tratamos adecuadamente para eliminar los contaminantes propios de nuestro proceso hasta tal punto que podemos utilizarla nuevamente en nuestro proceso textil en un muy buen porcentaje, y el otro se entrega al alcantarillado cumpliendo con los paràmetros de control exigidos por la norma ambiental, inclusive la mayoría de ellos muy por debajo de lo exigido .

Para la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotà, el manejo que Lafayette ha hecho con sus emisiones atmosféricas es un ejemplo a seguir en la industria.

FUENTE